miércoles, noviembre 07, 2007

Quema

Y cuando nuestras manos ya no se puedan tomar, nuestro amor será más que manos. Y cuando mi memoria comience a olvidar los lunares de tu piel, estaremos más cerca que nunca. Y cuando la angustia se apodere de nosotros por el tener que frustrar un nuevo beso, encontraremos alivio en la existencia de tal angustia. Basta que exista. Existe ese beso nuevo y lo guarda Allah, y nuestra piel fría espera tomándose más allá de las manos, espera aliviada en angustia y en este frío intenso donde antes nos regalábamos tanto calor…

Y cuando todo eso suceda, recuerda que el hielo también quema. Allah se puede llevar el fuego, pero nos seguiremos quemando en la distancia tan cercana de un amor nevado, que es hermoso porque no necesita manifestarse para tener la certeza de ser real, intensamente va quemándonos desde el frío del abrazo no dado, y las cicatrices en mi piel son tu nombre; no necesitas escribirlo con las manos, porque somos más que manos, somos quienes esperan para que el amor sea más que amor… que sea vida con sabor a dos.

2 comentarios:

Munhti dijo...

Creo que el amor es siempre menos que lo que tu crees (o esperas) que sea el amor, hasta el momento en que tú dejas de esperar cualquier cosa de ese personaje escurridizo...

Qué sé yo. Hace tiempo no te visitaba... te mando un abrazo, porque si el consuelo del amante viene del intenso frío capaz de quemar, mi abrazo ha de ser tibio por la velocidad de las distancias.

Besos. A-diós.

Kuhane dijo...

Exhibe y exhibamos =D!

Le dejo un abrazo para que haga eco por ahi en algun rincon del suyo.

Siempre es grato venir a sus tierras y quemarse con sus letras señorina.

Le dejo gran beso..

Gia.